lunes, 6 de diciembre de 2010

Adrenalina pura en un minuto

La publicidad ha evolucionado de manera impresionante desde sus albores allá por el siglo XIX, donde sólo se pegaban carteles con las principales ventajas del producto que se estaba ofreciendo; sin embargo, la creatividad no sólo de publicistas sino también de productores ha permitido que ahora se trate de todo un espectáculo visual en donde muchas veces ni siquiera se menciona el producto como tal, pero que tiene una gran efectividad entre los consumidores.

En el caso de productos que pueden ser nocivos para la salud como lo es el alcohol, las leyes en materia de publicidad se han vuelto muy estrictas, con restricciones como la prohibición de mostrar en televisión la apertura de una botella o que se sirva en un vaso la bebida.

Pero esto, en vez de ser una limitante, permitió que la mente de los creativos se echara a volar y pasara de simples anuncios donde se delimitan las bondades del producto, a comerciales conceptuales que se quedan en la mente de los espectadores por mucho tiempo.

Smirnoff es una marca de vodka que ha tomado lo anterior en cuenta y, por lo tanto, no escatima en gastos si de publicidad en anuncios se trata y, en esta ocasión, se valió del director francés Michel Gondry para narrar toda una historia de acción en un minuto.

El producto de esta increíble colaboración es el comercial titulado Smarienberg de 1997, donde conjunta el drama, la persecución, el amor y hasta conflictos internacionales unidos por un excelente montaje. En él, se muestran seis escenarios donde ocurre la acción: un bar, un cuarto de hotel, un barco, un tren, el desierto y finalmente un callejón obscuro, todos ellos unidos por las transiciones que se realizan través de la botella de Smirnoff, dando la sensación de ser un plano secuencia muy bien hecho.

La música que lo acompaña es un marcador de estilo de acción, ya que es muy rápida, de persecución, lo que le da al espectador la sensación de adrenalina pura, todo esto acompañado de anafonías kinécticas de los ambientes, como el sonido del mar o el tren.

Los colores, tanto de los escenarios como de la vestimenta de los protagonistas son coloridos, lo que da la sensación de mayor movimiento por ejemplo en el verde del vestido de la protagonista.

Todo ello hace que el minuto con once segundos que dura tanto el anuncio como el producto se quede en la mente del espectador, por lo que resulta ser muy efectivo como publicidad.


Al filo de la ley

Nada como un videojuego como catarsis para los impulsos violentos del hombre, pues es a través de la interacción con el mundo virtual que podemos realizar lo que la ley y la moral no nos permite, de ahí el éxito de los juegos de video con temática de guerra o espías.

La saga de Grand Theft Auto (GTA), permite a los jugadores insertarse en ciudades imaginarias y adquirir la identidad de un personaje para recorrerla y cumplir con misiones que están fuera de la ley, como matar al líder de la pandilla contraria o simplemente robar autos y golpear prostitutas.

El caso de GTA: San Andreas es muy interesante, pues en él se permite tener interacción en casi toda la ciudad y hasta conseguir empleos como de taxista o conductor de un camión para conseguir determinada cantidad de dinero para poder comprar armas.

Aunque las gráficas no son de lo mejor para ser un juego de video, la animación cumple con su cometido al recrear aspectos de la ciudad como lo son los postes de luz o semáforos. Los colores utilizados son en su mayoría ocres y obscuros, pues se pretende dar la sensación del bajo mundo de las pandillas, esto mismo se reconoce en la manera en la que hablan los personajes, con palabras altisonantes y con un acento de gangster.

Los sonidos son en su mayoría son anafonías kinécticas, pues sólo se escuchan los sonidos ambientales como los de los autos que pasan, los claxons, las balas, las sirenas de las patrullas o incluso la gente que sólo habla en las misiones o los gritos de cuando se golpea o a atropella a alguien. Por otro lado, también se utilizan marcadores episódicos cuando se pasa de una misión a otra.

Finalmente, la presencia de música sólo se da en la radio de los automóviles, motocicletas, o al interior de los bares, pues se pretende crear un mundo virtual que simule lo mejor posible la realidad, de ahí que existan estaciones de radio basadas en las verdaderas de donde se puede escoger el tipo de música que se quiere escuchar.


domingo, 5 de diciembre de 2010

El mundo dentro de los sueños

El director inglés Christopher Nolan, ya nos tiene habituados a historias enredadas con alto contenido psicológico a las que se les tiene que poner suma atención para entenderles, pero que dejan con un buen sabor de boca a su público cuando abandonan las salas de cine esperando por más.

Conforme va avanzando su carrera ha obtenido mayor presupuesto para sus proyectos, pero hay que reconocer que eso no significa que haya abandonado su propuesta inicial de hacer pensar y reflexionar al espectador para que pueda tener una mejor experiencia durante sus filmes.

Al contrario, el cada vez mayor financiamiento de sus filmes desemboca en la experimentación visual y una maduración en la imagen a través de los recursos digitales que los avances tecnológicos han permitido crear. Ya lo hizo modestamente con The Prestige, Batman Begins y la muy aclamada The Dark Knight.

Sin embargo, con su último trabajo demostró que una historia compleja, con actuaciones magistrales y aderezada de grandes efectos especiales, dan como resultado Inception, o como fue conocida entre el público latinoamericano: El origen.

La película estrenada en el 2010 plantea el cuestionamiento de qué pasaría si nos pudiéramos introducir y manipular los sueños de los demás, para lo que el director crea cuatro escenarios magistrales que desobedecen a las leyes de la física, ya que parte de la premisa freudiana de que el subconsciente no reconoce más impedimento que la imaginación.

De ahí que la reconstrucción de un París de cabeza, un hotel carente de gravedad, un fuerte alejado de la civilización bajo la nieve de la Antártida y una ciudad abandonada a la orilla del mar cayéndose a pedazos hacen de los escenarios los lugares ideales para que transcurra la acción del mundo de los sueños.

En esta ocasión olvidamos completamente al inocente Leonardo DiCaprio que cautivó a las adolescentes hace unos ayeres con Titanic, para dar lugar a un actor muy maduro que con sus últimos papeles ha demostrado que la premisa holliwodense de venderlo como sólo una cara bonita más no podría estar más equivocada; aquí demuestra que sus dotes actorales son capaces de sobrellevar una trama alucinante.

Y Dicaprio no podría estar mejor acompañado en este equipo conformado por la ganadora del Óscar Marion Cotillard y el experimentado Michael Caine y las revelaciones de Ellen Page y Joseph Gordon-Lewitt.

El montaje que realiza el director entrelazando los distintos mundos fue una labor muy exigente, pues entre las imágenes de un mundo y otro no sólo se modifican las temporalidades de la imagen, sino que se conectan oportunamente consiguiendo la sensación de la relación entre un escenario y otro.

Con estos elementos Nolan logra crear una película de Ciencia Ficción que no sólo cumple con las expectativas, sino que va más allá y nos transporta a universos paralelos a la realidad donde el límite es la imaginación.

Ficha fílmica:

Dir. Christopher Nolan

País y año: Estados Unidos, 2010.

Reparto: Leonardo DiCaprio, Ken Watanabe, Joseph Gordon-Levitt, Marion Cotillard, Ellen Page, Tom Hardy, Cillian Murphy, Tom Berenger, Dileep Rao y Michael Caine.

Los dejo con el tráiler:

El grunge del videoclip

La década de los noventas en Estados Unidos fue marcada por el descontento adolescente hacia el sistema preestablecido que criminalizaba a la juventud, la llamada generación “X” estaba cansada de ser vista como un grupo de gente sin futuro y sin dedicación, por lo que buscaron gritar por su independencia, romper las reglas y manifestarse por la libre expresión de las ideas.

De ahí que nacieron grupos musicales que se encargaban de anunciar a través de letras melancólicas con estruendosos coros que ya no lo soportarían más, adquirieron un aspecto sucio y despreocupado al utilizar camisas de leñador, pantalones rotos y el cabello muy largo, dando así origen al género musical conocido como grunge.

Los primeros videoclips del multifacético director estadounidense Spike Jonze se vieron fuertemente marcados por esta tendencia, de ahí que su estilo visual en colaboraciones con grupos de este género como Sonic Youth (100%, 1992) y R.E.M. (Crush with eyeliner, 1995), donde las atmósferas son sucias como si hubiera polvo en el ambiente o estuvieran filmados con cámaras caseras, lo mostrado ahí son jóvenes despreocupados que buscan divertirse en fiestas o andando por la ciudad, siempre dándole un lugar importante a mostrar a la agrupación.

Y es que he ahí el toque en los videoclips de Jonze, quien muestra situaciones sencillas, cotidianas y hasta en algún punto rutinarias, mismas que con el manejo de la cámara y el contrapunteo que logra con la música dan resultados muy interesantes.

Ejemplos de ello son Electrobank (1997) de The Chemical Brothers, el ya legendario Weapon of Choice (2001) de Fatboy Slim, donde aparece el aclamado actor Christopher Walken ejecutando una inolvidable coreografía dentro de un hotel.

Los dejo con este video:

La magia digital

Sentimientos obscuros o simplemente la verdadera naturaleza humana, Chris Cunnigham explora a través de la lente hasta dónde se puede llegar para perturbar las buenas costumbres del ser humano con imágenes distorsionadas o simplemente incómodas para el espectador.

Y es que la música de los artistas con los que colabora es así, provocativa e intensa. Esto se puede corroborar en su primer videoclip como director de 1995, donde colaboró con el grupo Autechre para la canción Second Bad Vilbel, en él, combina el sonido postindustrial de la agrupación con imágenes totalmente distorsionadas, mismas que nunca se clarifican y adquieren tonos verdes, azules y ocres.

En el caso del video de 1996 de la agrupación inglesa Placebo, 36 Degrees, juega con una locación poco glamorosa al ubicarse dentro de un pantano, en él el vocalista canta la melancólica letra de la canción, las imágenes son obscuras y los personajes sombríos.

Con Portishead y el video Only you de 1998 da una propuesta visual muy interesante, con tomas de los personajes debajo del agua montadas sobre un callejón, en donde éstos tienen movimientos muy lentos que hacen juego con la interpretación magistral de Beth Gibbons.

La experimentación con lo digital tiene puntos culminantes con sus trabajos en 1998 para los videos Frozen y All is full of love de Madonna y Bjork respectivamente, en los cuales combina su característica de utilizar locaciones sobrias con colores obscuros y una gran intensidad en las imágenes.

En Frozen juega con el montaje, pues pasa de una toma a otra a través de la túnica negra que porta la cantante, además de que juega con los ambientes y el color del cielo.

Por otro lado, All is full of love demuestra un arduo trabajo de planeación e ingeniería, ya que los efectos que utiliza le sirven para trasponer lo digital a la imagen real.

Aquí están los dos últimos videos:



sábado, 4 de diciembre de 2010

Masacre animada

La guerra en el cine puede tomar distintas formas, desde una cursi historia de amor como en Pearl Harbor, hasta adquirir un tono cómico desde la perspectiva de un hombre mentalmente retrasado como en Forrest Gump, sin embargo, para Ari Folman tomó la forma de un documental animado con un alto contenido dramático.

Sí, leyeron bien, en Vals con Bashir, Folman recurre a la animación para ir entrelazando testimonios reales de la Guerra del Líbano de 1982 con recreaciones de los hechos planteados por sus mismos protagonistas.

A pesar de que la filmografía acerca del conflicto árabe-israelí es muy extensa (la mayoría de ella está realizada con el fin de justificar las acciones de los judíos), Vals con Bashir tiene un plus al recurrir a medios digitales para efectos dramáticos.

Por ejemplo, aunque el film en su mayoría tiene animación 3D, el tratamiento que le dio a las imágenes en determinados momentos intensifica el drama de la guerra, pues los contornos de los personajes son muy gruesos y los colores que utiliza en general son obscuros, además de que uniformes. Esto lo podemos observar en escenas como la de la concurrente visión del protagonista, donde no se observan más que distintos tonos ocres.

De otra manera, otorga de colores vívidos los encuentros y las entrevistas con sus ex compañeros, para marcar la diferencia entre el pasado recreado y el presente real y, finalmente combina la acción animada con tomas reales de la masacre de Sabra y Chatila.

Finalmente, la música tiene un gran impacto para la trama, pues en momentos ubica al espectador en la época con temas de la era punk como “This is not a love song”, y en momentos, otorga de gran emotividad a las escenas mostradas.

Ficha fílmica:

Dirección: Ari Folman
Dirección artística: David Polonsky
Animación: Bridgit Folman Film Gang
Director de animación: Yoni Goodman
Música: Max Richter
Duración: 90 minutos
Género: Animación, drama
Países: Israel, Francia y Alemania
Año: 2008


martes, 23 de noviembre de 2010

Bienvenida

Como un experimento, una forma de expresión o simplemente porque al profesor se le dio la gana, una de las últimas pruebas para pasar la clase del buen Ignacio Barragán es hacer públicas nuestras opiniones, análisis y críticas de películas. De tal manera que me inauguro en el mundo del bloggin para que la gente, o por lo menos las tres personas que me lean sepan qué es lo que pienso acerca de las películas que se crucen en mi camino.