El director inglés Christopher Nolan, ya nos tiene habituados a historias enredadas con alto contenido psicológico a las que se les tiene que poner suma atención para entenderles, pero que dejan con un buen sabor de boca a su público cuando abandonan las salas de cine esperando por más.
Conforme va avanzando su carrera ha obtenido mayor presupuesto para sus proyectos, pero hay que reconocer que eso no significa que haya abandonado su propuesta inicial de hacer pensar y reflexionar al espectador para que pueda tener una mejor experiencia durante sus filmes.
Al contrario, el cada vez mayor financiamiento de sus filmes desemboca en la experimentación visual y una maduración en la imagen a través de los recursos digitales que los avances tecnológicos han permitido crear. Ya lo hizo modestamente con The Prestige, Batman Begins y la muy aclamada The Dark Knight.
Sin embargo, con su último trabajo demostró que una historia compleja, con actuaciones magistrales y aderezada de grandes efectos especiales, dan como resultado Inception, o como fue conocida entre el público latinoamericano: El origen.
La película estrenada en el 2010 plantea el cuestionamiento de qué pasaría si nos pudiéramos introducir y manipular los sueños de los demás, para lo que el director crea cuatro escenarios magistrales que desobedecen a las leyes de la física, ya que parte de la premisa freudiana de que el subconsciente no reconoce más impedimento que la imaginación.
De ahí que la reconstrucción de un París de cabeza, un hotel carente de gravedad, un fuerte alejado de la civilización bajo la nieve de la Antártida y una ciudad abandonada a la orilla del mar cayéndose a pedazos hacen de los escenarios los lugares ideales para que transcurra la acción del mundo de los sueños.
En esta ocasión olvidamos completamente al inocente Leonardo DiCaprio que cautivó a las adolescentes hace unos ayeres con Titanic, para dar lugar a un actor muy maduro que con sus últimos papeles ha demostrado que la premisa holliwodense de venderlo como sólo una cara bonita más no podría estar más equivocada; aquí demuestra que sus dotes actorales son capaces de sobrellevar una trama alucinante.
Y Dicaprio no podría estar mejor acompañado en este equipo conformado por la ganadora del Óscar Marion Cotillard y el experimentado Michael Caine y las revelaciones de Ellen Page y Joseph Gordon-Lewitt.
El montaje que realiza el director entrelazando los distintos mundos fue una labor muy exigente, pues entre las imágenes de un mundo y otro no sólo se modifican las temporalidades de la imagen, sino que se conectan oportunamente consiguiendo la sensación de la relación entre un escenario y otro.
Con estos elementos Nolan logra crear una película de Ciencia Ficción que no sólo cumple con las expectativas, sino que va más allá y nos transporta a universos paralelos a la realidad donde el límite es la imaginación.
Ficha fílmica:
Dir. Christopher Nolan
País y año: Estados Unidos, 2010.
Reparto: Leonardo DiCaprio, Ken Watanabe, Joseph Gordon-Levitt, Marion Cotillard, Ellen Page, Tom Hardy, Cillian Murphy, Tom Berenger, Dileep Rao y Michael Caine.
Los dejo con el tráiler:
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