Sentimientos obscuros o simplemente la verdadera naturaleza humana, Chris Cunnigham explora a través de la lente hasta dónde se puede llegar para perturbar las buenas costumbres del ser humano con imágenes distorsionadas o simplemente incómodas para el espectador.
Y es que la música de los artistas con los que colabora es así, provocativa e intensa. Esto se puede corroborar en su primer videoclip como director de 1995, donde colaboró con el grupo Autechre para la canción Second Bad Vilbel, en él, combina el sonido postindustrial de la agrupación con imágenes totalmente distorsionadas, mismas que nunca se clarifican y adquieren tonos verdes, azules y ocres.
En el caso del video de 1996 de la agrupación inglesa Placebo, 36 Degrees, juega con una locación poco glamorosa al ubicarse dentro de un pantano, en él el vocalista canta la melancólica letra de la canción, las imágenes son obscuras y los personajes sombríos.
Con Portishead y el video Only you de 1998 da una propuesta visual muy interesante, con tomas de los personajes debajo del agua montadas sobre un callejón, en donde éstos tienen movimientos muy lentos que hacen juego con la interpretación magistral de Beth Gibbons.
La experimentación con lo digital tiene puntos culminantes con sus trabajos en 1998 para los videos Frozen y All is full of love de Madonna y Bjork respectivamente, en los cuales combina su característica de utilizar locaciones sobrias con colores obscuros y una gran intensidad en las imágenes.
En Frozen juega con el montaje, pues pasa de una toma a otra a través de la túnica negra que porta la cantante, además de que juega con los ambientes y el color del cielo.
Por otro lado, All is full of love demuestra un arduo trabajo de planeación e ingeniería, ya que los efectos que utiliza le sirven para trasponer lo digital a la imagen real.
Aquí están los dos últimos videos:
No hay comentarios:
Publicar un comentario